Hay un roca que el viento deja pasar inadvertida
Sus grietas son viejas, pero tal vez siempre estuvieron así
Las lágrimas que la tocan celan de sus observadores
Porque fue testigo de algo que ya nadie recuerda
Sobre ella pasaron sucesos que para nosotros serían milagros
Porque esta roca fue testigo desde el principio
Estuvo donde ningún ser pudo llegar
Fue oscurecida por las sombras de aquellos a los que hoy en dia sólo recordamos como una leyenda
Vio como nadie aquellas alas de plumas, blancas incandescentes
Pasaron día a día
Volando por sobre ella
Y sobre ella una mañana me senté
E imaginé como sería un lugar donde ellos vivan
Y lo maravilloso que sería poder estar ahí
Verlos volar, libres, en un mundo no de fantasía
Sino como el nuestro
Donde todo sea posible
Donde estén para protegernos
Para recordarnos que cuando el tiempo pase
Cuando nosotros seamos un recuerdo
Ellos lleven nuestras memorias
Como un relámpago que atraviesa el cielo
Día a día...
Donde una roca sea testigo de las crónicas que una vez escuchamos
Y que las generaciones futuras puedan recordar
Y volver a cantar en poemas que perduren hasta el fin de los tiempos
Para que cuando alguien pronuncie esa palabra
Vuelva a tener el mismo significado mágico
Que jamás se perderá
Así los soñé
Eternos
Día a día...
Día a día...
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