sábado, octubre 01, 2005

La Espada del Cisne

En un susurro del viento
(un día cualquiera, en una tarde cualquiera)
Un frío rocío acariciaba sus cabellos
Mantenía cerrados sus ojos, sólo para dejar que su sentido de percepción
Le muestre mas allá de lo humanamente posible
La brisa era cálida, cosquilleante
A su lado y clavada en la tierra estaba su espada
Se quedaba parado por horas, como si el y su arma fueran la razón de todo
Y así era
Recordaba cada día que había sido forjada con su sangre
Que acaso el tótem que la protegía era también una afinidad con su poseedor
Pues allí estaban, como dos magníficas ornamentas
Los dos cuellos de cisne opuestos, formando la base donde la hoja encastraba
De un fino acabado, su brillo era único
Instrumento de paz y también de destrucción
Exótica por sobre las demas de su especie
El arma de una ángel
Una luz que capaz de cortar las capas del cielo
Y separar los átomos de la luz
Así fue creada
Y así perdurará...

No hay comentarios.: